HOME | José Cruz Herrera | Museo Cruz Herrera | Promoción de Artistas | Turismo
Puente Cultural
| Mapa Web | Patrocinios | Contactar | Añadir Empresa / Directorio

ALOJAMIENTOS
_____________

CAMPOS DE GOLF
_____________

SPA / SALUD
_____________

CONGRESOS Y EXPOSICIONES
_____________

RESTAURANTES
_____________

ARTESANIA
_____________

MUSEOS
_____________

GALERIAS DE ARTE
_____________

COMPRAS
_____________

DEPORTES
_____________

OCIO / DIVERSION
_____________

GASTRONOMÍA
_____________

NATURALEZA
_____________

TRANSPORTE Y COMUNICACIONES


UBRIQUE

Rodeado por imponentes montañas de roca caliza que se abren para que corran las aguas del río del Nacimiento y del arroyo BenaIfí, la población de Ubrique nos produce, al divisado desde la carretera, una sorprendente impresión que la convierte en uno de los pueblos más atractivos de la serranía gaditana.

Sin duda alguna, los más claros precedentes de la actual localidad nos conducen a la antigua ciudad romana de Ocuri, construida en el siglo 11 en lo alto del Salto de la Mora, un emplazamiento estratégico que controlaba uno de los pasos naturales más significativos de la sierra en la ruta hacia las bahías de Algeciras y de Cádiz, que una vez abandonada vivió un poblamiento de carácter disperso que daría lugar a otros asentamientos urbanos.

Con la Llegada de los musulmanes, fundamentalmente tribus bereberes, la zona adquiere un resurgimiento económico gracias a la explotación agropecuaria, siendo un claro exponente de esta civilización la Fortaleza de Cardela, conocida como Castillo de Fátima, que goza de un periodo de paz hasta mediados del siglo XIII, pues desde ella se controlaba el paso occidental al valle del río Ubrique.

Sin embargo, es ya en la modernidad, una vez finalizada la Reconquista y después de la pacificación del levantamiento de los moriscos en 1501, cuando se constituye la actual población, que llega a convertirse en el núcleo más importante de la zona. Su trazado urbano se inicia en la zona alta, adaptándose a la sinuosidad del terreno, y en donde se encuentran los monumentos más antiguos como la Iglesia de Jesús, conocida anteriormente como Capilla de San Sebastián, edificación iniciada en el siglo XVI, situada en la plaza del Jardín. También la Iglesia de San Juan de Letrán, construida en el siglo XVII, y ubicada entre la calle Real y la plaza de San Juan, así como el Convento de Capuchinos, construido en el siglo XVII, situado en la calle Miguel Reguera y que llegó a ser un importante centro cultural en el que se formaron oradores y misioneros de gran renombre, como Fray Félix José de Ubrique, el Beato Diego José de Cádiz y el Padre Buenaventura de Ubrique.

El centro más significativo del urbanismo de la ciudad lo constituye la plaza del Ayuntamiento, en la que se encuentra la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la O, construida en la segunda mitad del siglo XVIII y que responde a los cánones del más severo neoclasicismo, y en la misma se ubica el actual Ayuntamiento, edificado en la primera mitad del siglo XIX con idéntico estilo.
Siguiendo el recorrido de sus calles, en la de la Torre vemos la Iglesia de San Antonio, construcción de la segunda mitad del XVII y que fue antiguo templo parroquial, con airosa espadaña que se ha convertido en el símbolo emblemático de la ciudad. Asimismo en la actual calle Consistorio tenemos 10 que fue la antigua Iglesia de San Pedro.