HOME | José Cruz Herrera | Museo Cruz Herrera | Promoción de Artistas | Turismo
Puente Cultural
| Mapa Web | Patrocinios | Contactar | Añadir Empresa / Directorio

ALOJAMIENTOS
_____________

CAMPOS DE GOLF
_____________

SPA / SALUD
_____________

CONGRESOS Y EXPOSICIONES
_____________

RESTAURANTES
_____________

ARTESANIA
_____________

MUSEOS
_____________

GALERIAS DE ARTE
_____________

COMPRAS
_____________

DEPORTES
_____________

OCIO / DIVERSION
_____________

GASTRONOMÍA
_____________

NATURALEZA
_____________

TRANSPORTE Y COMUNICACIONES

SAN ROQUE

SAN ENRIQUE | ESTACIÓN | CAMPAMENTO | TARAGILLA | MIRAFLORES TORREGUADIARO | GUADIARO | PTE. MAYORGA | GUADARRANQUE

El cortijo de los Alamos se hallaba en estas tierras en el siglo XVII. El nacimiento de San Enrique de Guadiaro se debió a la concentración de una gran propiedad en 1869, efectuada de la venta por parte de la Casa de Medina Sidonia a la Familia Larios de catorce fincas pertenecientes a los términos de Jimena y Gaucín, al norte del municipio sanroqueño.

La adquisición de nuevas fincas por parte de la mencionada familia, les llevó a constituir en 1887, la poderosa Sociedad Industrial y Agrícola de Guadiaro, que llegó a contar con 329 repartidas entre los municipios de Jimena, San Roque, Los Barrios (en Cádiz), y Gaucín, Casares y Manilva (en Málaga).

En ese período se comenzó a crear colonias agrícolas que se transformaron en pequeñas poblaciones como San Pablo de Buceite y San Martín del Tesorillo, en Jimena; San Luis de Sabinillas, en Manilva, y San Enrique, en San Roque. Ésta última población en base a las conocidas fincas de Los Álamos y Las Bóvedas. Así nació San Enrique, que siguiendo la tradición de la familia Larios, tomó el nombre de uno de sus miembros, Enrique Croke Larios.

A principios de los años 30 del siglo XX se produjo la venta de la sociedad al capitalista mallorquín Juan March, que se convirtió de esta forma en terrateniente andaluz y, posteriormente, uno de los principales sostenes económicos del alzamiento militar de 1936. Esta zona, junto con Guadiaro, permaneció en el lado republicano hasta agosto de ese año. La venta de estas propiedades iniciadas en 1944 produjo la desaparición de esta empresa agrícola y ganadera, para pasar a manos de medianos y pequeños propietarios.