HOME | José Cruz Herrera | Museo Cruz Herrera | Promoción de Artistas | Turismo
Puente Cultural
| Mapa Web | Patrocinios | Contactar | Añadir Empresa / Directorio

ALOJAMIENTOS
_____________

CAMPOS DE GOLF
_____________

SPA / SALUD
_____________

CONGRESOS Y EXPOSICIONES
_____________

RESTAURANTES
_____________

ARTESANIA
_____________

MUSEOS
_____________

GALERIAS DE ARTE
_____________

COMPRAS
_____________

DEPORTES
_____________

OCIO / DIVERSION
_____________

GASTRONOMÍA
_____________

NATURALEZA
_____________

TRANSPORTE Y COMUNICACIONES


SAN ROQUE
YACIMIENTO CARTEIA

El recorrido por la ciudad:

PUERTA PÚNICA

Se trata de una puerta de acceso a la ciudad que formaba parte de la muralla púnica de tipo casamatas. Está realizada en sillares de piedra arenisca y presentan almohadillado y engatillado, conformando una magnífica obra de cantería y construcción. Se puede apreciar el gusto refinado y el cuidado puesto en su realización. La horizontalidad no se ha perdido con el paso del tiempo, estando aún a nivel.

El estilo constructivo, pese a ser púnico, sigue los parámetros estéticos comunes a todo el Mediterráneo en este período (s. IV a.C.) que es el modo griego. Por ello decimos que esta muralla y la puerta son de corte helenístico.

ESCALINATA DE ACCESO

Para acceder al foro desde el lado oeste de la plataforma se construyó una escalinata en arenisca formada por varios tramos y plataformas. En la parte inferior de la escalinata se abría una puerta en codo. En la parte baja, a la derecha de la entrada, se situaban algunas tabernae, las tiendas habituales en los foros romanos.

No debió ser ésta la principal subida al foro. Casi con toda probabilidad, la principal estaría en el lado sur, compuesta por una doble rampa o escalera que dejaría al visitante en perfectas condiciones para observar el templo, en toda su monumentalidad desde el lado opuesto a él.

TEMPLO

Sobre un altar púnico anterior se asienta el templo, de grandes dimensiones, levantado mediante un podium, con una única cella y dos allae y períptero sine póstico, es decir, rodeado de columnas, excepto en su parte posterior. Desconocemos a qué deidad estaba consagrado.

En cuanto a su cronología puede situarse al final de la república, pero antes de la guerra civil; es decir, finales s.II, principios del s. I a.C.

Existe en Carteia un orden arquitectónico, probablemente perteneciente a un templo, aunque quizá no a este de época republicana, sino a uno posterior, que incluye todo un completo discurso iconográfico ornamental. Nos referimos a la presencia de los toros, tanto en las cornisas, como los prótomos que se situarían en el entablamento. El catálogo de elementos ornamentales incluye las ovas, palmetas y rosetas.

En cuanto a las columnas, son de basa sin plinto, con doble toro y escocia. Presentan un fuste estriado y los capiteles, compuestos por dos piezas, recogen las típicas hojas de acanto -presentes entre la vegetación del yacimiento-, así como rosetas, volutas, etc. Los podemos clasificar como protocorintios. Las dimensiones que alcanzarían las columnas con las cornisas estaría próximas a los 6 metros, lo que nos puede dar idea de su espectacularidad.

Todos estos elementos constructivos y ornamentales están realizados en la piedra arenisca fosilífera, más conocida como piedra ostionera, por lo que su superficie presenta numerosos poros e irregularidades que se subsanaban con una capa de estuco realizado con polvo de mármol que les confería un aspecto pétreo y marmóreo.

NECRÓPLIS

Rodeando el templo se asienta una necrópolis de época visigoda que rompe parte de las estructuras romanas y utiliza sus materiales (sillares, pedestales, ladrillos, etc.) para confeccionar tumbas individuales, ocupadas, por lo general, por individuos adultos y de sexo masculino. Su ubicación en los alrededores del templo nos hablan de la continuidad del uso sagrado del lugar, como hemos visto, desde época púnica.

FORO

En realidad no se conoce el foro de Carteia, pero todos los elementos que confluyen en este espacio nos hacen pensar que debió situarse en la gran explanada en la que se construyó el cortijo del Rocadillo en el s. XVIII. Nos encontramos con una plataforma de dimensiones considerables que ha sido construida en una zona de ladera por lo que se hizo necesario levantarla para igualar el terreno al nivel del lateral este.

A ambos lados del templo se sitúan una domus, o casa señorial y un macellum, o mercado. La casa conserva bastantes de sus estructuras, habitaciones, pavimentos, etc. Resaltar la presencia de un atrio con columnas en sus esquinas situado sobre unos aljibes. Todos estos elementos conservan buena parte de sus recubrimientos para impermeabilizarlos, generalmente, el conocido opus signinum, de diferentes facturas, grosores, colores, etc.

El macellum, situado en el lateral contrario y adosado al templo se puede interpretar como una decisión adoptada por el bando ganador en la guerra civil, como represalia a la ciudad por haber apoyado al bando pompeyano. Su instalación, por tanto, tiene un significado de revancha contra el edificio más representativo de la ciudad, una manera de deslucirlo y restarle carácter sagrado. Está formado, como todos los mercados, por un par de hileras de pequeñas tiendas situadas a ambos lados de una calle central.

EDIFICIO TERMAL

Lo que hoy podemos apreciar es el resultado de varias remodelaciones del edificio, ampliaciones y nuevos usos. El edificio inicial , que se debió construir en el s. I d.C. y mantuvo su uso hasta el s. IV, sería de dimensiones bastante mayores a las que se encuentran exhumadas.

Se trataba de un edificio bastante lujoso y constaba de las dependencias habituales para el aseo, la relajación, el ejercicio físico, los masajes, etc.; actividades éstas que se completaban con un desarrollo de la vida social, incluso comercial, política, etc. de sus habitantes en estos momentos que hoy consideramos exclusivamente íntimos. Próximas a una entrada lateral se conservan las letrinas. En el lateral opuesto se aprecian los pilares de lo que debió ser una estructura porticada, posiblemente la palestra para realizar ejercicios físicos diversos.

El edificio cuenta con: natatio, frigidarium, tepidarium y caldarium; un horno o praefurnium, restos de un hipocausto, conducciones y desagües, además de otras estancias de las que desconocemos sus usos concretos.

CASA SEÑORIAL ROMANA

Es una vivienda del tipo domus con amplias estancias -algunas con estucos rojos en las paredes-, una gran cisterna con cubierta abovedada, parte de un atrio, rodeado por estancias que aparecen decoradas con mosaicos que representan motivos geométricos y vegetales. Actualmente se encuentran cubiertos para evitar su deterioro.

TORRE ROCADILLO

Se trata de una almenara de vigilancia costera del s. XVI para controlar la bahía de posibles ataques por mar. El acceso a la torre se realizaba mediante escalas ya que la puerta se encuentra en la parte superior. La torre está construida con material reutilizado, y se adapta al terreno a través de una zapata.

MURALLA ROMANA

Podemos observar un tramo de la muralla que rodeaba a la ciudad en época romana. En esta zona servía para separar la polis de la necrópolis y está formada por dos muros realizados con sillares de piedra caliza y ostionera, separados unos 4'5 m. y el centro relleno de piedras para que fuera más resistente.

TEATRO

Cuenta nuestra ciudad con un teatro de grandes dimensiones y del que se conserva el proescenium, parte de la grada alta, o summa cavea, así como unos pilares, en opus caementicium, que probablemente servían para añadir graderíos de madera en las representaciones más multitudinarias.

TORRE CARTAGENA

Fuera de la muralla romana, a muy poca distancia de ella, sobre un cerro que coincide con el punto más elevado se encuentra una pequeña fortificación de carácter militar.

Presenta planta cuadrada, con un gran patio en el que se situaron dependencias propias de este tipo de construcciones al que se accede por una puerta en codo. El núcleo primitivo lo compone una almenara del s. XIII. A esta estructura inicial se adosaron unos muros para construir el mencionado patio y, posteriormente, se dotó al recinto con una torra albarrana en su esquina SO, que avanzaba hacia el exterior unos 6 m. a través de una coracha con arco.

El material arqueológico aparecido nos habla de la vida que allí se desarrolló, una vida austera de un cuerpo de ejército dedicado a la vigilancia de una zona que se caracteriza por su carácter de frontera y en la que se sucedieron diversos episodios bélicos, asaltos, defensas, abandonos, etc. ; por lo que abundan dardos, flechas, así como cerámicas de cocina y de uso cotidiano.