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Los
datos más antiguos de la localidad se remontan al siglo
XVII. Sin embargo, como forma de asentamiento datan de edades
mucho más remotas. En una finca llamada El Tesoro,
distante unos 4 kilómetros de la población,
se han encontrado vestigios de cerámica y otros restos
de un poblado y su necrópolis, como una sepultura con
joyas y otros utensilios que debieron constituir el ajuar
del difunto allí enterrado. Estas formas de enterramiento
eran propias del pueblo fenicio, siendo después utilizadas
también por los indígenas con los que convivió
dicho pueblo.
De
la dominación árabe, tan sólo queda una
torre, adosada a la iglesia parroquial, que se supone fue
el alminar de la mezquita.
Su nombre árabe fue Inz-Almaraz, que se cambió
por Ximera de Líbar después de la conquista
cristiana, nombre que aparece en una piedra de la fuente pública,
fechada en 1789.
Los
datos prehistóricos son escasos, pero dada la proximidad
de la Cueva de la Pileta, es seguro que este fértil
valle fue habitado por el hombre del neolítico.
También los romanos poblaron estas tierras, estando
cruzada por una calzada romana que unía el Campo de
Gibraltar con la ciudad de Acinipo.
Fue a la llegada de los árabes, cuando Jimera de Libar
fué conocida como INZ ALMARAZ, que significa fortaleza
o castillo de la mujer. No hay duda de que el castillo existió
en el lugar dónde hoy se encuentra la iglesia, pues
en su reciente reconstrucción aparecieron rstos de
un cementerio árabe.
En
1485 pasa a manos cristianas, al efectuarse la Reconquista
de Ronda por los
Reyes
Católicos, siendo su término inocrporado al
de esta ciudad pasando a denominarse "Lugar de XIMERA
de LÍBAR".
De todo este pasado, Jimera de Libar guarda una gastronomía
típica caracterizada por los cocidos, las migas, las
tortillas de tagarninas o espárragos trigueros, las
sopas de vinagre, el "malcocinao", todo acompañado
por postres como la miel de romero sobre hojuelas, los roscos
de vino, roscones, huevos "nevaos", suspiros y madalenas.
No nos olvidaremos de las bebidas típicas, encabezadas
por la zarzaparrilla y la mistela.
Como
artesanía típica de la población destacan
los trabajos en canastos de mimbre, varetas de olivo y caña,
cestos y escobas de palma, las alpargatas de pita, los cuencos
y cucharas de madera, etc...
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