Gaucín
presenta uno de los paisajes más variados de la provincia.
En la Sierra del Hacho, aunque no muy alta (1.011 m.), las
laderas son muy empinadas, con abundante matorral allí
donde no aflora la roca, dando una gran vistosidad. El resto
de las sierras son de menor altitud presentando una densa
cubierta vegetal compuesta fundamentalmente por alcornoques,
encinas y bosquetes de pinos, así como, formaciones
de arbustos mezcladas con castaños y acebuches.
A
la exuberancia de estas laderas, se une en el fondo del
valle del Genal un atractivo paisaje agrícola que
aprovecha los meandros del río y extiende huertas
y casas rurales junto a la variada vegetación de
las riberas del río. Por poniente, el otro valle
importante del término, el de
Guadiaro,
presenta parajes espectaculares entre los cerros Maravillas,
del Escribano y de la Mora, con vertientes de espeso arbolado
y matorral. En las proximidades de la Estación de
Gaucín, el valle se ensancha y vuelven a aparecer
los huertos de frutales.
En
el paisaje de Gaucín también hay campos de
cereal que se extienden por las laderas del sur. Por encima
de ellos está el pueblo, vigía de los caminos
que desde la costa entran en la Serranía por el Genal.
Por su situación elevada sobre el entorno, Gaucín
es un punto privilegiado de observación desde el
que pueden contemplarse amplias panorámicas, entre
las que destacan las del Valle del Genal.