La
historia de Castellar de la Frontera es un tanto particular.
Se puede hablar de dos etapas: la primera, cargada de
anécdotas históricas, se localiza en el
Pueblo Viejo de Castellar de la Frontera.
La segunda es más reciente y se remonta treinta
años atrás, fecha en la que la mayoría
de los habitantes del viejo pueblo dejaron sus casas para
trasladarse al nuevo. Así, en 1971 nació
el Nuevo Pueblo de Castellar, y con él una nueva
parte en la historia.
Este
cambio supuso para los vecinos de Castellar mejores condiciones
de vida, ya que la imposibilidad de crecimiento del pueblo
viejo y la dificultad orográfica del terreno donde
estaba situado impedían un progreso social adecuado,
a lo que había que añadir las carencias
de medios higiénicos de las viviendas.
Además
de estos dos núcleos de población, junto
a la estación de ferrocarril existe otro que tampoco
está exento de trascendencia histórica.
Nos referimos a Almoraima.