Desde
los muros de su castillo se domina un maravilloso paisaje,
con el embalse del río Guadarranque a los pies.
En días claro, incluso se puede ver, mirando hacia
el Sur, la costa de Africa y, mirando al Norte, los Pueblos
Blancos de la Serranía de Málaga.
Dentro
del Término Municipal de Castellar se encuentra
la finca La Almoraima, uno de los mayores latifundios
que se conocen, con ricos cultivos, verdes bosques y una
extraordinaria riqueza cinegética, con especies
de caza menor como la perdiz, la liebre, el conejo o la
tórtola. Y en caza mayor, ciervos, corzos, gamos,
y la cabra montesa o hispánica.
Dentro de la finca está la Casa Convento La Almoraima,
que data de 1603, convertida hoy en Casa-Hotel, desde
donde se puede practicar la caza, la pesca o la equitación.