El
11 de enero de 1933 acaecieron los desgraciados Sucesos
de Casas Viejas. El pueblo se creó en el siglo XIX
dependiendo hasta 1991 de Medina Sidonia.
Pero
la historia de Benalup-Casas Viejas se remonta necesariamente
mucho tiempo atrás. En la prehistoria se desarrolló
en el término de Benalup-Casas Viejas un asentamiento
que va a dejarnos un legado histórico de los más
importantes de España. En efecto, desde finales del
paleolítico, pasando por el Neolítico y la
Edad de los Metales se desarrolló en esta zona una
cultura muy importante que nos ha dejado restos arqueológicos
como las pinturas rupestres(Según el Abad Breuil
las más importantes del Sur de España), conjunto
de enterramientos antropomórficos datados en el Neolítico
o Edad de los Metales (según la mayoría de
los historiadores) o cuevas megalíticas tartésicas.
La
importancia de estos restos aumenta si consideramos que
estamos ante un territorio casi virgen a la investigación
arqueológica. La explicación de la magnitud
de la civilización nombrada requiere un doble tipo
de argumentación, por un lado ecológica y
por otro, estratégica. Esta cultura se desarrolla
en torno a la Laguna de la Janda donde el ecosistema aportaba
todos los recursos necesarios para una existencia digna.
Había abundancia de caza (Venados, jabalí,
perdices, conejos, todo tipo de aves, etc.). El agua no
era ningún problema, todo lo contrario, y el relieve
predominante en la zona aportaba innumerables abrigos naturales
para la defensa, la vivienda o el culto religioso. Además
no podemos olvidar la situación estratégica
de la zona, como transición entre la campiña
y la serranía y muy cerca del mar, por donde los
pueblos del Mediterráneo Oriental, sobre todo los
fenicios, comerciaban y a la vez dejaban sus influencias
y su cultura más avanzada. Es necesario resaltar
que este valor ecológico y estratégico ha
de tenerse muy en cuenta a la hora de plantearse en futuro
de Benalup-Casas Viejas.
La
entrada de la Historia en la zona con la romanización
supuso la pérdida de protagonismo e importancia del
campo de Benalup-Casas Viejas y su solapamiento ante la
pujanza de Medina Sidonia, hecho que ha continuado hasta
épocas muy recientes. Desde entonces solo podemos
encontrar hechos muy puntuales y concretos, hasta que en
el siglo XIX se cree el actual poblamiento. En el 711 tiene
lugar la batalla de la Janda, que como su propio nombre
indica tuvo lugar en nuestro entorno, para algunos historiadores
esta fue la contienda definitiva que derrotó a los
Visigodos, mientras que para otros lo va a ser la batalla
del Guadalete. Bajo la dominación musulmana, el campo
de Benalup-Casas Viejas sigue eclipsado por la preponderancia
de Medina Sidonia, en nuestro término se sitúa
una alcaría, con funciones mitad agrícola,
mitad defensivas. Esta torre se le denomina con el nombre
de" Ben a lup", que según la mayoría
de historiadores significa hijo del lobo.
En
la actualidad se le conoce popularmente como la morita y
esta situada en el Cortijo Benalup. En el siglo XIII se
produce la conquista cristiana de esta zona, primero a cargo
de Fernando III el Santo y después su hijo Alfonso
X el Sabio se encarga de consolidarla. Esta área
se convierte durante dos siglos en una zona de frontera,
peligrosa e incontrolable, será una de las razones,
junto al comercio con América y la desamortización
del siglo XIX, de la formación de grandes latifundios,
hecho muy importante para explicar el nacimiento del pueblo,
su desarrollo posterior y el devenir histórico. Del
siglo XVI son las primeras noticias de cierto poblamiento
en el actual Benalup-Casas Viejas. Pero será en el
siglo XIX cuando aparezca y se cree el actual núcleo
de población.
El
siglo XX viene marcado por los Sucesos de Casas Viejas de
1933. Esta represión, junto con la de la Guerra Civil,
hicieron postrarse a la población en un estado de
pesimismo y regresión superior al del resto de España.
A finales de los años 40 y principios de los cincuenta
empieza a notarse cierta recuperación que queda detenida
en los años 60. Pero en los años sesenta se
produce una gran crisis demográfica. La causa principal
de esta profunda crisis hay que buscarla en la emigración
que asoló a la España rural en la década
de los sesenta y que en Benalup-Casas Viejas tuvo caracteres
dramáticos.
El
destino de estos emigrantes fue La Europa Comunitaria, País
Vasco, Cataluña, Madrid y, sobre todo, la región
Valenciana, más concretamente localidades como Alacuart,
Chiva, Torrent... Esta última población esta
hermanada actualmente con Benalup-Casas Viejas, debido a
la importancia cuantitativa y cualitativa de la población
benalupense en esa localidad.
El
pueblo sufrió un gran despoblamiento y una gran transformación,
mucho más grave y profunda que la ocurrida con los
Sucesos o la Guerra Civil, ya que al mismo tiempo la crisis
de la agricultura tradicional estaba sentando las bases
de un pueblo con características económicas,
sociales, culturales y urbanísticas totalmente distintas.
En efecto, estas transformaciones agrarias harían
cambiar la orientación de las grandes fincas que
rodeaban el pueblo, pasando de una explotación agrícola
y ganadera extensiva a otra intensiva y que iba a generar
una abundante mano de obra. El caso que ejemplifica este
cambio lo encontramos en la Finca de las Lomas. Si a ello
le unimos el efímero boom de los invernaderos y él
más constante de la construcción tenemos construida
una parte de la argumentación que explica el rápido
crecimiento de la población benalupense en los últimos
treinta años, el predominio de la población
inmigrante y joven, el carácter dinámico y
"busca vidas" de ella y la merecida buena prensa
que gozan los albañiles del pueblo en toda la Costa
del Sol. El segundo bloque de nuestra argumentación
que explica este rápido crecimiento, y sobre todo
el actual (a partir de principios de los noventa) tiene
un carácter político. En efecto, tras grandes
esfuerzos y conseguir salvar los obstáculos que ponía
en el camino Medina Sidonia, Benalup-Casas Viejas se segrega
de ésta y consigue su independencia municipal, aunque
no con el término que sus habitantes consideraban
justo y por tanto reclamaban y aún reclaman. Este
hecho generó un aluvión de inversiones públicas,
de creación de infraestructuras, de realización
de importantes edificios públicos... que han ayudado
al pueblo a que siga siendo una zona de inmigración,
al contrario que Medina o Alcala que envejecen paulatinamente
por la sangría de la emigración.