Algar,
un sencillo y tranquilo rincón de la sierra de Cádiz,
plasma toda su grandeza de sus gentes, riqueza histórica
y costumbres arraigadas. El turismo rural se convierte en
una de las claves del desarrollo de Algar debido a sus importantes
recursos que este paraje natural ofrece.
Posee una serie de valles por donde discurren diferentes
arroyos de gran belleza que van a desembocar al río
Majaceite. La pesca fluvial en el río Majaceite ofrece
especies tan apreciadas por los amantes a este deporte como
el barbo, la carpa, la blass-black, etc.
Existe
caza mayor de especies cinegéticas tales como el
venado, el corzo, el gamo, etc, y también caza menor.
En
su artesanía destacan la marroquinería y los
trabajos elaborados en madera.
Dentro
de la gastronomía de Algar tiene fama la sopa de
tomate y la sopa de ajo. En repostería, el piñonate
y los roscos de huevo y los de aceite.