Su
historia puede remontarse al Paleolítico Superior,
manteniendo grabados rupestres con la "Taja de los
Hierros", y abundantes piedras y hachas pulimentadas
que así lo testifican. No obstante, la primera
población estable se dio en la Mesa del Esparragal,
donde se halló el "Bronce de Lascuta"
(189 a. de Cristo), primera inscripción romana
de España, conservada hoy en el Museo del Louvre.
Con los visigodos, la localidad adquirió nuevo
carácter y de esta época datan tanto la
actual torre de la Mesa del Esparragal como la desaparecida
Ermita de los Santos Nuevos, donde se encontraron reliquias
de los Santos Mártires Servando, Germán,
Saturnino, Justa y Rufina así como del precursor
San Juan, que se guardan actualmente -junto a la lápida
que los identifica- en la Parroquia de San Jorge.
Tras
la conquista musulmana la población pasaría
a llamarse "Qalat at Yazula", o "Castillo
de los Gazules", al ser entregada por el rey de Granada
a la familia o tribu del mismo nombre. Durante los períodos
emiral y califal estuvo incluida en la cora de Algeciras,
de ésta época aún se conservan los
restos del Castillo.
En
1264 la ciudad es reconquistada por la huestes cristianas
de Alfonso X el Sabio, quien en su "Crónica"
es el primero que le da el nombre de "Alcalá
de los Gazules", años más tarde pasaría
a depender del Señorío de los Ribera, Duques
de Alcalá, quienes ejercieron el patronato secular
construyendo iglesias y conventos como la Parroquia de
San Jorge, Santo Domingo, San Francisco (La Victoria),
Las Clarisas...
La
época contemporánea se abre para Alcalá
con la presencia de los franceses, quienes a su marcha
volaron el hasta entonces intacto Castillo. En Junio de
1876, Alfonso XII le concede el título de Ciudad
en consideración a su progreso en población,
comercio e industria.
En
1985 se declaró el vericueto de calles de su casco
antiguo "Conjunto Histórico-Artístico",
tanto por atesorar un importante conjunto de extraordinarios
ejemplos de edificios barrocos, neoclásicos, eclécticos
y de arquitectura popular como porque ha sabido conservar
su estampa y fisonomía andaluza.