Mijas
está ubicada en las faldas del Cordón Montañoso
del Litoral y se presenta lozana y blanca, como una perfecta
atalaya de toda la Costa del Sol. Popularmente es conocida
como la "Villa Blanca", y es que llama la atención
la mancha de casas encaladas que forman el casco antiguo
en la falda de la sierra que lleva el mismo nombre del pueblo.
El
término municipal de Mijas extiende sus casi 140
kilómetros cuadrados desde la sierra hasta la playa,
rodeando el municipio de Fuengirola. El núcleo urbano
se concentra en tres centros que son: Mijas Pueblo, Las
Lagunas y la Cala de Mijas. En el primero encontramos la
parte antigua con el ayuntamiento, los monumentos y fisonomía
propia de los pueblos blancos; en Las Lagunas se concentran
la mayoría de servicios y urbanizaciones, al igual
que en la Cala de Mijas.
En
la zona central del municipio, el valle del río Fuengirola
abre grandes espacios que aún conservan importantes
zonas agrícolas, pero en donde los campos de golf
y el crecimiento urbanístico está cambiando
la imagen tradicional. El litoral es eminentemente turístico,
incluso en aquellos tramos de costa en los que la proximidad
de los montes al mar apenas si dejan alguna pequeña
cala. Aún se conservan las cuatro Torres Vigías
que son la de Calaburras, construida en el 151, la Torre
Vieja, la Torre Nueva, ésta del siglo XIX y la Torre
de Calahonda, levantada en el siglo XVI.
Desde
la Punta de Calaburras hasta Marbella, la continuidad arquitectónica
es la nota dominante. Si llegamos a este municipio por la
vieja carretera que unía Mijas con Benalmádena
nos pasearemos por un gran mirador abierto al mar entre
pinos y plantas ornamentales entre las casas de campo que
jalonan el recorrido.
Los
orígenes del pueblo se remontan a épocas remotas,
como lo atestiguan diversos restos encontrados tanto en
el cerro donde se levanta la iglesia parroquial como en
otros lugares de cercanías. En la época de
los romanos, la villa era conocida con el nombre de Tarnisa.
Entonces debió ser un lugar próspero, sobre
todo si se tiene en cuenta su cercanía a la calzada
que unía Málaga con Cádiz. Mijas fue
conquistada en fecha muy temprana, en el año 714
por Abdalaziz, hijo de Muza, mediante un pacto con los pobladores
hispanogodos.
Precisamente
fueron los árabes quienes contrajeron la denominación
romana de Tarmina y la convirtieron en "Mixa",
término que castellanizado quedó en Mijas.
Durante la rebelión muladí encabezada por
Omar ben Hafsun (finales del siglo XI y principios del X),
Mijas perteneció sucesivamente al emirato y a los
seguidores del rebelde. Reconquistada tras la toma de Málaga
por las tropas cristianas en 1487, justo antes de que cayera
el reino nazarí. Durante la lucha posterior, Mijas
se convirtió en Capitanía General.
Los cristianos llegados del norte para repoblar la zona
se unieron a una buena parte de la población musulmana
que prefirió permanecer allí, pese a la derrota.
Fiel a Juana "La Loca" en la guerra de las Comunidades,
Mijas recibió de la soberana el título de
Villa en 1512, junto a un premio aún más preciado:
quedó libre del pago de alcabalas. Más tarde
la Corona le concedió otro honor, la consideración
de Muy Leal.