La
red de caminos rurales, tan extensa en este municipio, nos
da la posibilidad de hacer rutas a caballo, a pie o en bicicleta.
Nada mejor que andar por sus campos, pasear por alguno de
los caminos que coronan sus lomas y perderse por ellos.
Son
muchos los itinerarios que se pueden generar. Recorrer sus
viejos caminos, tantas veces transitados, se convierte en
una experiencia única en cualquier época del
año.
La posibilidad de disfrutar del paisaje en Manilva puede
ser una agradable experiencia. Continuidad de lomas y colinas.
Balcones naturales desde los que dirigir nuestra mirada
hacia el mar, haciéndonos reflexionar sobre el tiempo
y el espacio, también nos invita a hacer turismo
de interior.
PRIMER
ITINERARIO: Las Lomas de Miraflores
Este itinerario nos ofrece un hermoso y amplio paisaje.
La vegetación mediterránea da un intenso colorido
a sus campos. En el camino las huellas de los pequeños
animales que componen su fauna se ven por todos lados.
Continuando nuestra marcha, recorremos estas lomas hasta
llegar al valle de Alcorrín. Allí se alza
impresionante el Cerro del Castillo, yacimiento arqueológico
del Bronce Final. En su falda, residuos del bosque Mediterráneo,
quejigos y alcornoques.
Seguimos
caminando. A lo lejos, el pueblo. Su perspectiva hace que
nosparemos a contemplar su belleza. El pueblo descansa en
el tiempo sobre la Loma de los Mártires abrazado
por un hermoso y florido viñedo, llegando a los Pinos
y Hondacavá.
SEGUNDO
ITINERARIO: Las Cuesta del Molino
Por este itinerario llegamos hasta el río por el
camino viejo a Casares. Está cargado de historia
y se convierte en uno de los más atractivos e interesantes.
La antigua bodega, el cortijo de Linares a lo lejos, el
Ingenio Chico de los Duques de Arcos. Impresionante imagen
la que nos muestra el acueducto de este último edificio.
A través de él se llevaba el agua que hacía
mover la maquinaria de lo que fue el ingenio de azúcar.
Obra del siglo XVII de la que se conserva prácticamente
la Planta, algunos de sus muros y el mismo acueducto.
TERCER ITINERARIO:
Volviendo sobre nuestros pasos, retomamos el camino y nos
desviamos hacia el arroyo que nos lleva al desfiladero llamado
Canuto de la Utrera. La imaginación nos traslada
a otras épocas pasadas, en sus pareces las cuevas
abundan. La llamada cueva del Gran Duque, conservaba restos
de su prehistoria, momentos en los que el hombre buscó
refugio entre la rocas de sta sierra, dominada por rapaces
y donde sestea algún que otro rebaño de cabras.
CUARTO
ITINERARIO:
En la Costa, desde donde podemos iniciar otras rutas, el
Castillo de la Duquesa.
Desde el Castillo y por la costa llegamos a Chullera. El
camino de la loma del Negro nos conduce al interior del
término. A lo lejos, el Campo de Gibraltar.
Atalayas, centinelas que miran impasibles al mar sobre el
roquedo, las torres almenaras permanecen extemporáneas,
dormidas junto a las playas.
De regreso, pasando por el puerto de la Duquesa, urbanizaciones
y jardines, llegamos a Sabinillas, donde las barcas varadas
reposan sobre la arena.