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LA LINEA DE LA CONCEPCIÓN

ORIGEN | PRIMER DESARROLLO | NACIMIENTO | ALCALDES

Durante la Guerra de Sucesión española una flota angloespañola en nombre del pretendiente Carlos de Austria (1704) tomó Gibraltar. En 1713 se firmó la Paz de Utrecht y entre otras estipulaciones se establecía que la ciudad no tendría conexión por tierra y que su única salida legal sería por mar.

El monarca Felipe V decidió construir así una fortaleza (1734) realizando una banqueta de cerca de dos km de largo cortando el istmo con sendos castillos en sus extremos: San Felipe al Oeste y Santa Bárbara al Este. Las obras fueron realizadas por el Marqués de Verboom.

Durante la Guerra de la Independencia española las tropas napoleónicas se acercaban a Gibraltar (1810) y con el propósito de que no se atrincherasen en las fortificaciones de la Línea de Contravalación estableciendo un cerco a Gibraltar, los ingleses obtuvieron de los rebeldes españoles el permiso para derribarla lo que realizaron de inmediato. El peligro francés pasó y el rey Fernando VII intentó reconstruir la línea pero los ingleses se lo impidieron. Construyó eso sí la primera y elemental Aduana de la Línea.

El siglo XIX fue un tiempo de "frontera abierta" y se comenzaron a tejer relaciones entre ambas partes presididas siempre por lo militar y el contrabando que campó por sus respetos durante todo el siglo XIX. A Gibraltar llegaron primero genoveses huidos de las guerras napoleónicas y algunos, obtuvieron permisos militares para cultivos en el istmo en la Comandancia de Algeciras y se establecieron junto a la línea de contravalación formando huertos tras las murallas derruidas. En 1856 se produce el primer avance imperial inglés en el istmo ocupando una gran parte del Campo Neutral a pesar de las protestas españolas. Al sombrajo y los cultivos siguieron en los huertos, la casa de aperos, a ésta la pequeña chabola y a ésta le sustituyó la casa autoconstruída según el modo linense de construir que ha perdurado hasta nuestros días. Junto a estas zonas dispersas de huertos en los arenales existían de antiguo los poblados de pescadores de La Atunara (mar de levante) y El Espigón (la bahía). Así se formaba el trío de núcleos que más adelante conformaría la ciudad de La Línea y que se puso desde su mismo origen como se ha visto al servicio de la guarnición de Gibraltar (venta de pescado fresco, ganado y productos hortícolas).

Así poco a poco fué formándose una pequeña aldea perteneciente al municipio de San Roque habitada por gentes de múltiples procedencias con predominio de españoles y algunos italianos dedicados a la agricultura, pesca, cría de ganado y el contrabando que dependían para vivir de la colonia británica. Eso era extraordinariamente mal visto por San Roque que decía que el Punto de La Línea estaba compuesto por una población traidora y desleal. San Roque vivía la decadencia y La Línea el esplendor y un fructífero comercio. Fácil es colegir que La Línea tras innumerables pequeñas y grandes batallas solicitara y obtuviera por fin en Julio de 1870 su independencia y lograra formar un Ayuntamiento cuyo primer alcalde fué Lutgardo López Muñoz. Como regalo de los militares de Algeciras al nuevo municipio y con el propósito de que éste no creciera al Sur de las vallas del Cuartel ocupando la ciudad el Campo Neutral hasta Land´s Gate en Gibraltar, se redacta para La Línea un Plan de Ensanche de la misma factura y contenido a los demás planes homólogos españoles con objeto de seguir un crecimiento ordenado y equipado que los próximos años se encargarán bárbaramente de demostrar su imposibilidad. ¡Triste sino de los buenos Planes de urbanismo españoles! ¿Qué hubiera sido de Cerdá y Barcelona si hubiera tenido Gibraltar al lado?

La primitiva población de La Línea sobrepasaba en poco los 1000 habitantes en 1870 y hacia 1900 alcanzó los 11.000, que fué cuando comenzaron las obras militares de Gibraltar y dió inicio un vertiginoso crecimiento.