Benahavís
es uno de los pueblos más montañosos de la
Costa del Sol occidental, no en vano su nombre, de origen
árabe, significa Hijos del Abismo. Los alrededores
del término lo constituyen una superficie de 14.575
hectáreas con unas condiciones medioambientales únicas:
más de un setenta por ciento de sus superficies están
calificadas como "Complejo Serrano de Interés
Ambiental".
Uno
de los parajes más bellos son "las Angosturas"
por su riqueza en fauna y vegetación, lo que permite
la práctica del turismo rural, senderismo o bicicleta
de montaña en su entorno durante todos los meses
del año. Hay que añadir, que la oferta de
ocio y entretenimiento se completa en este municipio con
los seis campos de golf que se extienden por su municipio
(a los que hay que sumar tres en proyecto). Otra posibilidad
de practicar deporte es en las instalaciones de las urbanizaciones
privadas surgidas en los últimos años y que
cada vez más personas eligen para establecer su residencia
permanente en este municipio.
El
nacimiento del núcleo urbano se fecha a finales del
siglo XI, cuando los árabes fundaron el pueblo alrededor
de las fortificaciones que se construyeron para defender
el flanco de levante del castillo árabe de Montemayor.
Esta fortificación tuvo un importante protagonismo
en las batallas sostenidas entre los distintos reinos de
Taifas de Al-Andalus por su capital valor estratégico,
ya que desde sus muros se divisan más de cien kilómetros
de costa española y toda África.
La
época cristiana comienza en enero de 1485, fecha
en la que los Reyes Católicos entran en Marbella
y reciben de Mohammed Abunefa las llaves de la ciudad. Benahavís
se independiza de Marbella en 1572, fecha en la que el rey
Felipe II le otorga la "Carta Puebla". El Castillo
de Montemayor y Benahavís alcanzaron un importante
protagonismo en la provincia de Málaga durante la
invasión francesa. Hoy Benahavís es un pueblo
típico andaluz que aún conserva en el trazado
de sus calles y monumentos la huella de un rico pasado.