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Para
quienes no han encontrado en la medicina occidental tradicional
una solución a sus males y para aquellos que quieren
probar otras formas de lograr el bienestar general, las terapias
alternativas o complementarias se han convertido en una especie
de tabla de salvación. También los hay que combinan
unas y otras en su camino hacia la salud total. Y aunque algunos
piensan que las primeras carecen de los temidos efectos secundarios,
no es cierto. Tanto las alternativas o complementarias como
las que practica la medicina occidental conlleva riesgos,
sobre todo, cuando el que las prescribe no es un buen profesional.
Medicina
tradicional china - acupuntura, reflexología, aromaterapia,
Trata el origen de las enfermedades, no sólo sus síntomas.
Homeopatía
- el tratamiento de las enfermedades mediante el principio
de los símiles.
Medicina
tradicional japonesa - macrobiótica, reiki, shiastu.
Musicoterapia
- el poder sanador de la música, una terapia con origen
ancestral.
Terapia
neural - disminuir e incluso eliminar dolores por medio
de inyecciones de anestésicos locales.
Pilates
- ejercicios que combinan fuerza, resistencia, flexibilidad
y control mental.
Yoga
- ejercicios físicos y psíquicos para lograr
la armonía entre el cuerpo y la mente, y el mundo que
nos rodea.
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