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Declarado
Reserva de la Biosfera por la Unesco, el macizo de Grazalema
ofrece un impresionante paisaje, de contrastados relieves
sobre rocas calizas fruto de una violenta historia geológica:
valles encajados en forma de cañones, cuevas, cornisas
y taludes, ... y una amplia variedad de formas originadas
por procesos de disolución ocurridos en tiempos geológicos
remotos.
El Parque Natural de Sierra de Grazalema se localiza entre
las provincias de Cádiz y Málaga con una extensión
de 51.695 Ha. en la zona más occidental de la Cordillera
Bética. Tierra de frontera entre el reino musulmán
de Granada y Castilla entre los siglos XIII y XIV, esta serranía
fue lugar de frecuentes contiendas. Surge así un hábitat
humano muy concentrado, donde los pueblos se encaraman sobre
las cumbres y laderas quedando plenamente integradas en el
paisaje. Este marco cultural único, propio de muchas
civilizaciones del cinturón de montañas que
rodean el Mediterráneo, persiste en nuestros días
a pesar del transcurso de los siglos.
Un total de 13 municipios se hallan incluidos, en mayor o
menor extensión, en la superficie del Parque : Grazalema,
Zahara de la Sierra, Villaluenga del Rosario, Benaocaz, Ubrique,
El Bosque, Prado del Rey y el Gastor de la provincia de Cádiz
y Benaoján, Montejaque, Cortes de la Frontera, Jimena
de Líbar y Ronda en la provincia de Málaga.
Esta
serranía gaditana se levanta entre los 600 y 1600 m.
sobre los valles y depresiones circundantes. Es una zona de
agrestes relieves, con valles de paredes verticales como la
"Garganta Verde", cuya profundidad alcanza los 400
m. También son frecuentes las cuevas o grutas entre
las que se encuentran el "Complejo Hundidero-Gato",
la mayor cueva de Andalucía o la "Cueva de la
Pileta", conocida en todo el mundo por sus vestigios
prehistóricos.
A pesar de la presencia del hombre desde épocas remotas,
la sierra conserva una importante masa de vegetación
natural típicamente mediterránea : encinas,
alcornoques, quejigos, algarrobos y acebuches. En la umbría
de la Sierra del Pinar se localiza un magnífico bosque
de pinsapos, el mejor conservado en la actualidad de este
abeto exclusivo de la Serranía de Ronda.
En
sierras próximas aparecen bosquetes o ejemplares aislados
de esta especie, testimoniando su antigua extensión.
La visita al Pinsapar, así como a otros enclaves y
Áreas de Reserva del Parque, puede realizarse sólo
en determinadas épocas del año y con limitación
del número de visitantes. A veces es preciso también
ir acompañado de guía.
Olmos, sauces y álamos son las especies que forman
los característicos bosques galería siguiendo
el curso de los ríos y arroyos, y que pueden contemplarse
por ejemplo en el curso alto del río El Bosque. Todas
estas especies hasta un total de 90 están representadas
en el Jardín Botánico El Bosque, que ofrece
dos recorridos alternativos.
Numerosas
especies de aves habitan en el Parque, aunque quizá
por su tamaño y majestuoso vuelo sean las rapaces y
carroñeras las que más llamen nuestra atención.
De entre estas, destaca el buitre leonado, teniendo aquí
una de las mayores colonias de Europa.
Aunque la mayor herencia cultural procede de la civilización
musulmana, existen numerosos restos romanos de ciudades antecesoras
de las actuales: «Iptuci» (Prado del Rey), «Ocuri»
(Ubnque), «Acinipio» (Ronda),...También,
costumbres y aprovechamientos muy estrechamente vinculados
al medio natural han llegado hasta nuestros días prácticamente
intactos. Entre las viejas prácticas artesanales destaca
la fabricación de mantas de lana en Grazalema (también
se fabrican ponchos y bufandas). La marroquinería y
la confección de prendas de piel de la Sierra son típicas
en Ubrique, Prado del Rey y Cortes de la Frontera. En este
último destacan también los trabajos de corcho,
bolsos y carteras, las sombrillas y techumbres de brezo, las
tejas árabes y la orfebrería de cobre. Un original
producto artesano es la gaita gastoreña, instrumento
musical trabajado sobre un cuerno de vaca, típico de
El Gastor. La cestería, el esparto y la miel son otros
recursos importantes.
La
gastronomía de la comarca constituye otra importante
riqueza cultural. En general, en todos los pueblos es posible
degustar las chacinas caseras. La «sopa de Villaluenga»
resulta muy reconfortante en invierno. En Benaocaz se elaboran
los «suspiros», unos exquisitos dulces hechos
al horno, y las populares gachas. También es exquisita
la repostería de Grazalema, donde se hacen los amarguillos
de almendra, los cubiletes y la típica sopa de Grazalema.
La mistela de Montejaque y el mosto de Prado del Rey son los
caldos con mayor tradición de la zona. Otros productos
característicos son la torta de chicharrones, el queso
de oveja, etc.
También legado de épocas pasadas son las tradicionales
fiestas y ferias, celebradas sobre todo durante la época
estival. En Zahara de la Sierra, las calles y plazas se adornan
con juncos y pastos durante la fiesta grande : El Corpus.
El toro de cuerda, típico de Grazalema, Villaluenga
y Benaocaz, se celebra en el mes de agosto. En Ubrique tiene
lugar «la quema de gamones» el 3 de Mayo; en este
día, los vecinos queman las puntas del gamón
haciéndolas estallar.
Una de las fiestas más arraigadas es la que tiene
lugar en Benamahoma: las luchas de «Moros y Cristianos»,
en recuerdo de las antiguas batallas libradas entre ambos
bandos.
Oficina del Parque.
Avda. de la Diputación s/n
El Bosque (Cádiz)
TFNO: 956/716063
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