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DOCUMENTOS DEL MUSEO TAURINO

POESIAS DE JOSE MARIA PEMAN


CHUFLILLAS DE "EL NIÑO DE LA PALMA"

JOSE MARIA PEMAN

¡Aire, que al toro torillo,
le pica el pájaro pillo
que no pone el pie en el suelo!

¡Qué revuelo!

Ángeles con cascabeles
arman la marimorena,
plumas nevando en la arena
rubí de los redondeles.
La Virgen de los caireles
baja una palma del cielo.

¡Qué revuelo!

Vengas o no en busca mía,
torillo mala persona,
dos cirios y una corona
tendrás en la enfermería.

¡Qué alegría!
¡Cógeme, torillo fiero!
¡Qué salero!

De la gloria, a tus pitones,
bajé, gorrión de oro,
a jugar contigo al toro,
no a pedirte explicaciones.

¡A ver si te las compones
y vuelves vivo al chiquero!

¡Qué salero!
¡Cógeme, torillo fiero!

Alas en las zapatillas,
céfiros en las hombreras,
canario de las barreras,
vuelas con las banderillas.
Campanillas
te nace en las chorreras.

¡Qué salero!
¡Cógeme, torillo fiero!

Te dije y te lo repito,
para no comprometerte,
que tengas cuernos la muerte
a mí se me importa un pito.
Da, toro torillo, un grito
y a la gloria en angarillas!

¡Qué salero!
¡Qué le arrastran las mulillas!
¡Cógeme, torillo fiero!

José María Pemán


DE LA PALMA A LA ROSA

JOSE MARIA PEMAN

Que Ronda tiene su Tajo,
eso ya lo sabe usté
Lo que no sabe es que el Tajo
lo abrió con un volapié
Cayetano,
el que llevaba en la mano
estoque, muleta y palma.
De su cuerpo y de su alma
nació Antonio:
el que venció a ese demonio
que es el toreo florido.
Verte y no verte:
desde el color al ensueño,
Antonio, el claro rondeño
carga con el pie la suerte;
y con honda
sabiduría, torea,
entre la gracia y la idea,
a un toro llamado Ronda.
Mano a mano,
recibe de Cayetano,
cable de oro entre los dos,
ese gusto de lo eterno
que es un secreto paterno
y una gracia que da Dios.

José María Pemán

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