Tiene
sus orígenes en el siglo XVI cuando la ciudad desborda
del recinto amurallado. Durante los siglos XVI y XVII fue
lugar destinado para la celebración de los distintos
festejos taurinos por iniciativa de los hidalgos y caballeros
de Vejer.
En
1957 se construyó una fuente en el centro de la plaza
realizada a base de azulejos sevillanos, y desde entonces
se conoció popularmente como la Plaza de los Pescaitos.
En esta plaza se sitúa el Ayuntamiento.