Situada
a ocho kilómetros de la ciudad se encuentra la ermita
y santuario de Ntra. Sra. de la Luz, Patrona de la población
desde el año 1750.
La antigüedad de su veneración se pierde en la Baja
Edad Media y su santuario parece con seguridad existir, al menos,
ya en el siglo XVI.
Con todo, el actual es producto de una reedificación
total ocurrida a lo largo del siglo pasado y cuya causa hay
que buscarla en la destrucción del primer recinto durante
la Guerra de la Independencia.
El conjunto se compone de la capilla donde se encuentra la imagen
de la Virgen, el patio porticado anexo a la capilla y las dependencias
en las que se ubican las habitaciones destinadas al servicio
de la Hermandad y la vivienda de los santeros.