Construido
en el año 1784. Tiene una magnífica portada
de sillería de piedra con puerta adintelada y dobles
columnas corintias en los laterales.
En la parte superior hay un balcón de artística
forja rondeña, y a ambos lados hay dos pares de figuras
humanas desnudas de rasgos hispanoamericanos que sostienen
un frontón en cuyo centro se halla el escudo familiar.
El interior del palacio se distribuye entorno a un patio central
porticado.