Obra
de la segunda mitad del siglo XVIII, es uno de los edificios
más representativos, pues es visible desde toda la comarca
dada su altura sobre la ciudad. Es de planta ochavada y rodeada
de arcada. En su interior se conserva la imagen de Santa Ana
y la Virgen Niña, obra del escultor Domingo Giscardi
(siglo XVIII). Martes, día tradicional de culto y visita
a la ermita.