Del
s. XVII, en su interior alberga la imagen de Nuestra Señora
del Campo, patrona de Casares.
La
talla primitiva, destruida en parte por la contieda civil,
era de madera color caoba oscura, cuyos brazos y el niño
estaban esculpidos en el mismo trozo de madera. Posiblemente
fue hallada en el s. XI y XII.