Lo
primero que nos llama la atención es su emplazamiento.
Desde ella se domina gran parte de la comarca de la Janda. Se
divisan tierras de Facinas y Tahivilla por el Sur, Alcalá
de los Gazules por el Este, Vejer de la Frontera al Suroeste
y al Norte y Oeste Medina Sidonia. A sus pies ricas tierras,
con abundante agua la convierten en una buena zona de cultivo.
Este
emplazamiento puede explicar que entre los siglos XII y XIII
se construyera una alquería árabe con funciones
militares y agrícolas. Obviamente, el dominio de la
comarca y las hermosas vistas permanecen, pero el estado de
la torre deja mucho que desear, tanto por su actual estado
de conservación como por el trato recibido por los
visitantes que a ella acuden.
Sólo
quedan dos de las cuatros torrecillas originarias. Casi milagrosamente
el torreón interior se conserva bastante bien, aunque
"adornado" con numerosas pinturas que dan muestras
del poco interés por este monumento. La puerta adintelada
da paso a una sala amplia con una preciosa bóveda vahída,
construida de ladrillo.
Es
recomendable subir por unas escaleras que se encuentra a la
derecha que nos llevarán a la azotea. Allí extremando
las medidas de seguridad podemos contemplar uno de los grandes
activos de Benalup-Casas Viejas; la posibilidad de observar
maravillosas vistas panorámicas.
De
esta torre de Benalup-Casas Viejas, actualmente se inscribe
dentro del cortijo Benalup, proviene el primer término
de la denominación del nombre y sus raíces históricas
sirvieron de acicate para el primer cambio de nombre de Casas
Viejas.
Obviamente, se encuentra a considerable distancia del núcleo
urbano.
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