En
el entorno del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar,
Almería, quizás se encuentren las zonas
óptimas para la inmersión más conocidas
de todo el litoral andaluz, pero no son las únicas
que merecen ser visitadas por los
submarinistas.
Tanto
en el litoral de Granada, como en el de Málaga,
Cádiz y Huelva existen lugares igualmente interesantes
para aquellos que quieren conocer este otro mundo que
se esconde en las profundidades marinas.
En
cualquier caso, hay que tener en cuenta que cada zona
entraña un grado de dificultad diferente y que
algunas sólo son aptas para buceadores de alto
nivel. Éste es un deporte que entraña
ciertos riesgos que deben ser minimizados, tomando las
precauciones oportunas. Además, en el caso de
elegir para la inmersión una zona incluida en
alguno de los espacios naturales protegidos, necesitaremos
solicitar los permisos pertinentes. Los clubes y centros
de buceos nos pueden ayudar con estos trámites.
Si
quiere aprender a bucear, sólo tiene que ponerse
en contacto con algunos de estos clubes de actividades
subacuáticas, allí facilitan toda la información
y material necesario. La edad mínima para iniciarse
es de 12 años, la máxima, no existe. Pero
eso sí, los diabéticos, epilépticos
y aquellos que padezcan alguna enfermedad grave de carácter
cardiaca o pulmonar no podrán bucear. También
hay escuelas de buceo profesional que imparten cursos
para la obtención de los diferentes títulos
que existen en este deporte.
Cualquier época del año es buena para
zambullirse en las aguas que bañan las costas
andaluzas, pero los mejores meses son julio, agosto
y septiembre porque es cuando el agua está más
cálida y clara. En cuanto al momento del día,
no hay límites establecidos. Pero el paisaje
será diferente si se hace a plena luz del día
o si la inmersión es por la noche y con ayuda
de luz artificial. Al igual que en la superficie terrestre,
la fauna marina nocturna es muy diferente a la que se
puede observar durante el día.
Además
de la flora y fauna: praderas de posidonia oceánica,
algas esféricas y coralinas, pulpos, chafarrocas,
salmonetes de rocas, erizos, caballitos de mar y otras
especies marinas; los fondos submarinos son ricos en
vestigios de otra época, restos arqueológicos
y pecios (restos de naves que han naufragado) que nos
hablan de un pasado a veces reciente, otras lejano.
Por eso, además de los biólogos marinos,
son muchos los arqueólogos que se han lanzado
a la práctica del submarinismo, en busca de las
huellas que dejaron otras civilizaciones como la romana.
Bucear
en Cádiz - Por su situación
geográfica, el litoral submarino gaditano es
unos de los mejores lugares para el buceo en pecios.
Bucear
en Málaga
- Desde Benalmádena a la Ensenada de Marbella,
esta provincia ofrece a sus numerosos visitantes lugares
de gran atractivo para la práctica del buceo.
|