Ajoblanco:
es una modalidad de gazpacho sin tomate y con almendras molidas,
que se suele servir con uvas peladas o pasas.
Gazpacho
andaluz: ingredientes para cuatro personas: 2 Kg de tomates
rojos maduros, 2 pimientos verdes,1 trozo de miga de pan,
2 dientes de ajo, 8 cucharadas de aceite de oliva, vinagre,
de 1 a 2 l. de agua, media cebolla, 1 pepino y sal.
Se
elabora de la siguiente forma: Poner la miga de pan en remojo.
Trocear los demás ingredientes. Machacar los ajos y
salar. Mezclar los tomates, los pimientos y parte del pepino.
Ir amasando y espesar añadiendo la miga de pan una
vez escurrida. Condimentar con aceite de oliva y vinagre.
Pasar todo por la batidora y añadir agua al gusto.
Servir frío.
Paella:
ingredientes para seis personas: 2 kg de arroz, 500 g de pollo,
500 g de conejo, 200 g de judias verde, 100 g de judia blanca,
100 g de alubias grandes, 100 g de tomate rallado, 100 cc.
de aceite de oliva, 1 l de agua, sal, hebras de azafran, 1
cucharadita de pimenton rojo dulce, Romero fresco.
Se
elabora de la siguiente forma: se vierte en la paellera el
aceite, añadir las carnes y un poco de sal y freir
hasta que empiece a dorar que es cuando se añaden las
verduras. Una vez todo sofrito se añade el agua, el
pimenton,y el azafrán. Se cuece todo y se añade
el arroz, y más agua para suplir la evaporada. Se sigue
cociendo el arroz durante unos 20 minutos, con fuego decreciente
hasta que quede seco, pero sin pasarse de cocción.
Añadir a la paella romero al final de la cocción.
Pescaíto
frito: boquerones, jureles y salmonetes, mezclados o no
con pulpo y calamares, componen la exquisita fritura que admite
además otras muchas especies. Todas ellas también
pueden pedirse individualmente, Siendo una de las más
populares el boquerón victoriano Hasta hace poco se
ha consumido libremente el famoso chanquete, pero hoy este
auténtico manjar hay que excluirlo por encontrarse
protegido.
Se
elaboran de la siguiente forma: se cortan los pescados en
trozos pequeños. Se le echa sal, se rebozan en harina
y se fríen en aceite muy abundante y muy caliente.
Se escurren. Se sirven muy calientes, en un fuente y sobre
un lecho de servilletas de papel (para que absorban el aceite),
junto con las rodajas de limón.
|