|
Cocina de acinojos (hinojos y acerones): los tallos
tiernos de los hinojos se pican muy finamente, se le echa
agua hirviendo y se les tapa muy bien, arropándolo,
si fuera preciso, con un paño, durante dos o tres horas;
luego se escurren. Los tallos tiernos de los acerones se parten
con las manos. Se necesita un volumen equivalente o algo mayor
que el conseguido con los hinojos en la operación anterior.
Se hace un sofrito de ajo, pimiento rojo, pan y aceite. Una
vez hecho se machaca y se le agrega un poco de pimienta y
una pizca de comino.
Se
prepara de la siguiente forma: se pone al fuego una olla con
agua, en cantidad suficiente para los hinojos preparados.
Cuando esté hirviendo se echan poco a poco los acerones
y a continuación los hinojos escurridos. Se dejan hervir
hasta que el hinojo esté tierno. Se le añade
el majado, se mueve bien y se deja hervir durante unos quince
minutos. Se le puede añadir un potaje de garbanzos
con acelgas. Se pueden comer calientes o fríos.
Gazpacho caliente: se consume preferentemente en invierno.
Elaborado con productos de la tierra, como el aceite, ajo,
pimiento y tomate, se sirve según el gusto de cada
uno, bien simple o bien con acompañamiento.
Gazpacho fresco: se pelan y trocean los tomates, los
pimientos los dientes de ajos y el pepino. Se remoja los trozos
de pan y se mete todo en la batidora (antes se majaba) se
le añade aceite, agua fresca y sal, hasta que quede
todo bien triturado, se sirve frío.
Migas: más típico de los meses fríos.
Las migas se elaboran con agua y se toman acompañadas
de uvas, melón, sandía, naranjas, aceitunas,
arencas y otros productos del campo.
Roscos blancos: a base de huevos, aceite de oliva,
harina, azúcar, bizcarbonato y agua.
Rosquillos de almendra: se necesitan 2 kilos de almendras
peladas, se escaldan en agua hirviendo y se pelan. Después
se dejan secar al aire durante dos horas, luego se muelen
en una picadora de forma que queden bastante finas, se le
añade kilo y medio de azucar, canela en polvo, una
clara de huevo y ralladura de cáscara de limón
al gusto. Una vez hecha esta mezcla se le añade harina
en pequeña cantidad hasta conseguir una masa consistente
y pastosa. Con una maquinilla se estira esta masa en forma
de fideos gruesos de aproximadamente de un centímetro
de diámetro. Con ellos se fabrican rosquillos de unos
seis centímetros de diámetro. Se meten en horno
caliente, a fuego medio, durante unos diez minutos, hasta
que se doren.
Suspiros: se mezclan a partes iguales en peso claras
de huevo y azúcar. Se montan a punto de nieve y se
le añade ralladura de limón. Sobre papel antigrasa
se depositan esparcidas cuacharadas soperas de esta mezcla
y se meten en el horno previamente caldeado. A fuego normal
se mantienen en el horno, durante unos cinco minutos.
Y
también encontramos: alfajores, bizcochos, cazuela
de conejo, collejas, gachas, gazpacho majado, potaje de garbanzos
con acelgas y productos derivados del cerdo.
|