Construido
en el último tercio del siglo XVI por Andrés
de Ribera, Diego Martín de Oliva y Bartolomé
Sanchez, ha llegado hasta nosotros prácticamente
sin alteraciones y constituye una de las mejores muestras
del Renacimiento Local. Estructurado en tres volúmenes
se compone de un pórtico de gusto italiano y dos
salas, de las que sólo la primera o antesala capitular
es utilizada para exponer pequeñas colecciones de
forma muy esporádica. Su rica decoración iconográfica
se concentra en la fachada.
Dirección:
Plaza de la Asunción, s/n