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PINTURA EN SEDA

La acuarela sobre seda es una técnica llena de encanto con diversas posibilidades de configuración. Sobre la seda sin tratar se pueden pintar fondos preciosos, corridos. Pero si se intenta seguir pintando motivos sobre el fondo aún húmedo, se observará que la pintura no es absorbida o se corre de manera incontrolada. Para poder pintar con acuarela sobre seda de la misma forma que se tiene costumbre de pintar sobre papel, hay que tratar la seda previamente. A este proceso se le llama impregnar. Una solución de bencina y guta impide que la pintura se corra, de forma que se puede pintar con gran precisión. También se puede usar una solución de sal.

La pintura para contornos se diferencia del producto incoloro para contornos en que se puede fijar al vapor y no se borra, sino que permanece como línea de color. Las pinturas para contornos se pueden aplicar de dos maneras diferentes: en primer lugar, se pueden usar como medio de delimitar. En este caso se aplica, al igual que el producto para contornos incoloro, como línea de separación entre dos superficies de color. Para impedir que los colores se corran unos en otros, se repasan con la pintura para contornos las líneas del motivo dibujado previamente. Hay que prestar atención para que en la línea de contorno no haya interrupciones por las que la pintura pueda salirse. Cuando se han pasado todas las líneas, la pintura para contornos debe secar 15 minutos. Después se puede aplicar los colores que se desee en cada una de las superficies sucesivamente.

Materiales básicos

Solución para contornos: para trazar las líneas de separación entre las distintas superficies de color disponemos de una solución para contornos (guta) soluble en agua o disolvente. Se recomienda usar la solución al agua, porque así se evita el baño de disolvente y porque puede teñirse fácilmente con unas gotas de tinte para seda.
Para usarla haremos lo siguiente: vaciaremos la solución para contornos en un botellín transparente de plástico, con el extremo recortado, y dotado de una boquilla metálica. Así podremos aplicarla directamente sobre el tejido sin que toque nuestros dedos.

Tintes: existe una gran oferta de tintes, aunque pueden ser muy distintos, tanto por la brillantez como por la solidez del color. Aunque hay una amplia gama de colores disponible, no es necesario comprar muchos colores, pues casi todos los tintes pueden mezclarse entre ellos. Basta con comprar rojo, amarillo, azul, verde, marrón y negro.
Todos los colores pueden diluirse en agua, y deben fijarse (mediante vapor, solución fijadora o planchado) para que, una vez aplicado, se conserve en el tejido y se pierda el mínimo posible en cada lavado. Nosotros usaremos el sistema del planchado para fijar, por ser el más sencillo.

Marcos para tensado: pueden ser construidos por uno mismo o pueden comprarse en comercios especializados. Debe tenerse en cuenta que el formato comercial de la tela de seda suele ser de unos 92 cm. de ancho, o sea que el bastidor debería medir unos 90 cm.

Tela: no es necesario lavar de antemano la seda blanca, ya que se vende directamente preparada para ser pintada. No obstante, muchas sedas de color que se encuentran en las mercerías poseen un barniz que hace el lavado necesario.