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MANTILLAS
La
mantilla española es una prenda de vestir que ha pasado
por muchos estadios, es decir, se ha llevado más o
menos según las épocas (para saber más
consultar el monográfico sobre la mantilla).
Según
el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua
la mantilla es: Prenda de seda, blonda, lana u otro tejido,
adornado a veces con tul o encaje, que usan las mujeres para
cubrirse la cabeza y los hombros en fiestas o actos solemnes.
La
mantilla es una prenda que se luce en muchos tipos de actos.
La podemos ver en bodas, celebraciones taurinas, procesiones
de Semana Santa, entierros y funerales, etc. Por lo tanto
podemos decir que es una prenda todo terreno.
Ahora
bien, la mantilla tienes sus reglas y sus componentes:
1.
El largo de la mantilla. Cada mantilla debe contar con
el largo adecuado a la persona que la viste. Por la parte
delantera tiene que llegar a la altura de las manos y por
la parte trasera tiene que llegar hasta unos dedos por debajo
de la cadera. Nunca debe ser más larga que la falda
que vista. Para evitar el "vuelo" de la mantilla,
es conveniente sujetarla al vestido de forma discreta (generalmente
por los hombros).
2.
El color de la mantilla. De forma general, aunque luego
no se cumplan estas pautas, las mantillas de color se utilizan
para fiestas, celebraciones y ceremonias no luctuosas. La
de color negro para ceremonias luctuosas, funerales y celebraciones
que impliquen un cierto recogimiento (como la Semana Santa).
Ahora bien, existen algunas publicaciones en las que se indica
que la mantilla blanca es la que lucen las mujeres solteras
y la negra las mujeres casadas (al menos en las bodas y celebraciones
festivas).
3.
El tejido: Aunque las opciones son múltiples, los
tejidos más utilizados son:
a) Blonda: es un tipo de encaje de seda, caracterizado
por la utilización de grandes motivos, sobre todo florales,
que se realizan en seda más brillante que el resto
de la mantilla (que se suele realizar en seda mate, para hacer
resaltar más los bordados). Tiene una característica
muy peculiar, que son las ondulaciones de sus bordes, al que
algunos autores han denominado "puntas de castañuelas"
por su similitud con estas.
b) Chantilly: como su nombre indica, utilizan un tejido
proveniente de esta ciudad francesa, ligero y elegante. Al
igual que el resto de las mantillas, suele estar profusamente
bordado de diversos motivos.
c) Tul: es un tejido delgado y transparente, de seda,
hilo o algodón, y podemos decir que el tachado de más
"corriente" para las mantillas. Suelen utilizarse
a modo de imitación de las mantillas de blonda y chantilly.
Son las conocidas mantillas de encaje.
4.
La peineta. Según el diccionario de la Real Academia
Española de la lengua la peineta es: Peine convexo
que usan las mujeres por adorno o para asegurar el peinado.
La peineta es el complemento indispensable para lucir de forma
elegante la mantilla. Hay que elegir una peineta acorde a
nuestra altura y la de nuestro acompañante. Aunque
las hay de muchos tipos de material, una de las mejores son
las de carey. Las peinetas altas son más difíciles
de llevar que las cortas o bajas.
La
mantilla, como hemos dicho anteriormente, debe contar con
el largo adecuado a nuestra altura y debe colocarse bien centrada
y "equilibrada". Decimos esto porque es poco elegante
(incluso feo) ver esas mantillas torcidas que dan la impresión
de un poco de dejadez. Dicen los estilistas, que un truco
para hacer una buena sujeción y con suficiente "holgura",
es ladear la cabeza al lado izquierdo, y sujetar la mantilla
del hombro derecho y viceversa (ladear la cabeza hacia la
derecha y sujetar la mantilla en el hombro izquierdo).
En
cuanto a la peineta debe elegirse una de tamaño adecuado
a nuestro tamaño y el de la mantilla, y ajustarla bien
al moño, cubriéndola de forma correcta con la
mantilla y bien centrada. La mantilla debe cubrir bien la
peineta y estar "equilibrada", es decir, tener la
misma caída por ambos lados.
Para
las bodas: Si la boda es durante el día (hasta
media tarde) se debe lucir con traje corto o tipo cóctel
(un poco por debajo de la media rodilla). Si la boda es de
tarde-noche, se deberá vestir con traje de noche (vestido
largo). Un detalle a tener en cuenta es que, principalmente,
se viste en ceremonias religiosas (por lo tanto en bodas civiles
es mejor no decantarnos por este vestuario) y ceremonias de
cierta etiqueta, cuando se viste de chaqué o de gala.
Según marca la tradición, la mantilla blanca
o marfíl, solo la visten las solteras, y la mantilla
negra, queda reservada para las casadas (aunque como muchas
otras costumbres o tradiciones, no es muy tomada en cuenta).
El conjunto se puede acompañar de alguna flor.
Para
lo funerales: Debe ser negra, lucirse con vestido corto
y siempre sin peineta (aunque apenas se cumpla esta norma).
En actos de este tipo se debe prescindir de la peineta y lucir
la mantilla a modo de velo. Nada de flores para complementar
el conjunto, ni joyas o bisutería de colores. Las clásicas
perlas son el mejor complemento. O complementos de plata antigua.
Para
la Semana Santa: Hay que vestir mantilla negra, con peineta
y vestido negro, corto. Es una muestra de recogimiento, mas
que de luto. Complementos, pocos y sobrios. Nada de flores
o notas de color en el vestuario. Joyas de azabache y plata,
son el mejor complemento. Hasta el Viernes Santo, la mantilla
puede ir retirada hacia atrás dejando lucir el pelo
(un poco más que el flequillo). El Viernes Santo y
hasta el Domingo de Resurrección la mantilla debe tapar
todo nuestro pelo colgando hasta la frente.
Para
los toros: Que sería de una tarde de toros sin
el tendido plagado de mantillas. La mantilla blanca y de madroños
es típica para ir a los toros, decían algunos
libros de la época. Los toros son uno de los lugares
donde actualmente se pueden ver más mantillas. Una
mantilla blanca, un traje corto y un abanico en la mano, es
la estampa tradicional para una tarde de toros.
Otros
actos, eventos y ceremonias: La mantilla se debe lucir con
el vestido apropiado a la ocasión (corto de día,
largo por la noche), con los complementos adecuados (sobrios
para ocasiones luctuosas y más coloristas para celebraciones
festivas).
Como
curiosidad diremos que por una dispensa Papal solamente
las Reinas de España y Portugal pueden lucir mantilla
blanca ante el Papa; y como en Portugal no hay monarquía
regente, teóricamente, solo la reina de España
estaría en disposición de vestir mantilla blanca
ante el Papa. Por alguna razón, que desconocemos, el
resto de las reinas de Europa han "asimilado" este
derecho y visten de mantilla blanca ante el Papa. En ningún
momento a lo largo de la historia, se conoce dispensa alguna
o ley donde se conceda este derecho al resto de reinas europeas.
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