Biografia
Josep Cruañas nace en 1942 en Maià de
Montcal, un pequeño pueblo situado en la comarca
de La Garrotxa -Girona-. Pronto se interesa por el arte,
ya que a los 15 años asiste a clases de dibujo
en la Escuela de Arte de Banyoles, que dirigia Joan
de Palau. Tres años después, frecuenta
el estudio del pintor Joan Sibecas en Figueres, personaje
que será esencial en su porvenir pictórico,
pues Sibecas estaba considerado como uno de los introductores
del cubismo en Catalunya, aunque también cultivaba
el informalismo, dentro del apartado espacial, fragmentando
la tela.
Su recorrido formativo continua en Barcelona el año
1961 donde se instala, circunstancia ésta, que
le permite ir a clases de pintura al natural en el Real
Círculo Artístico y Sant Lluc. Es evidente,
pues, que aún siendo considerado un artista autodidacta,
estos contactos con estudios y talleres de dibujo y
pintura le servirán como punto de partida para
dedicarse más tarde a la que ha sido desde siempre
su máxima pasión: la pintura.
En Barcelona se dedica profesionalmente al mundo de
la publicidad como grafista, que no deja de ser una
manera creativa de ver lo que sucede, no sólo
en su entorno , sino que a veces va más allá
de la propia realidad cotidiana. Combina la publicidad
con la pintura durante este tiempo, hasta que a principios
de los 70 se adentra completamente en el mundo de la
pintura, tal como se pudo comprobar en la primera exposición
realizada a nivel colectivo en la galería Mundi
Art de Barcelona, y un año después , pero
ya individualmente en la galería Ausart de Vic.
Durante la década de los 70 se interesa por
los "ismos" del momento, o sea, los que le
eran más próximos, caso de la abstracción,
el surrealismo y el expresionismo. El hecho de que se
relacione con artistas como Frederic Lloveras, hará
que se vaya apartando de estas tendencias y derive hacia
un impresionismo más personal, aunque el mismo
Lloveras, se incline hacia una pintura más geométrica
y dibujística, sin obviar evidentemente el color.
Precisamente refiriéndose a sus inicios Jordi
Rodríguez-Amat señala que Cruañas
"entra en una figuración de espacios urbanos
desfigurados", donde se aprecian incluso edificios
derruidos, fábricas, etc. Es evidente pues, que
el interés por los espacios urbanos se aprecia
muy pronto, y hasta la fecha sigue siendo uno de los
principales protagonistas de sus obras.
Es el momento de abrirse al exterior, y por ello comienza
a viajar por Europa, hecho éste que le permite
conocer diferentes lugares, hasta ahora desconocidos
para él, que representará nuevas maneras
de entender y captar la luz y el color. Acompaña
a Lloveras en muchos de estos viajes. Cruañas
recuerda que cuando estuvo por primera vez en Londres,
descubrió "los paisajes nórdicos,
las gamas grises y los cielos de plomo".
Normalmente los artistas suelen tener influencias,
y en el caso de Cruañas no es una excepción,
lo que sucede es que no sigue una línea creativa
muy determinada, aunque se le incluye en el impresionismo,
él mismo se considera como "heredero del
expresionismo y partidario de dejar fluir lo que sale
de dentro de mí cuando pinto". Ello hace
que tenga preferencias por pintores como Cézanne,
Bracque o Stâel, pero también por algunos
más próximos a él, como por ejemplo
el mismo Lloveras y Juan Alcalde.
Pero no será hasta los años 80 que encontrará
su espacio pictórico, ya que hasta aquel momento
estaba interesado por los "ismos" predominantes
del siglo XX, caso de la abstracción, el surrealismo
y el expresionismo. Eso se puede comprobar cuando representa
los paisajes urbanos de diversas ciudades portuarias
y marítimas, principalmente del norte de Europa,
fruto de su espíritu viajero que le permite observar
aquello que para el resto de los mortales nos suele
pasar desapercibido, como por ejemplo: la atmósfera,
la vaporosidad, la nostalgia, el ambiente...
Una característica que se ha de destacar de
Josep Cruañas es su participación en todo
aquello que se pueda relacionar con las tertulias y
reuniones de artistas, o sea, con todo tipo de personas
interesadas en cuestiones culturales que opinen sobre
el arte que se hace en nuestro país. Es suficientemente
conocido que hoy en día estas charlas no suelen
ser frecuentes, ya que existen otros mecanismos para
tener contacto y saber lo que se está haciendo
en cualquier momento y lugar.
Cruañas fue uno de los fundadores de "La
Cova del Drac" junto con Lloveras, Vives Fierro,
Barnadas, Morató Aragonés, Sanjuan, Griera,
Siches, Rollán, Sarsanedas, R. Llovet i Agustín
Río, entre otros. Asimismo, también acudía
habitualmente a la "Penya La Punyalada", situada
en el restaurante del mismo nombre en el Paseo de Gràcia
desafortunadamente desaparecido, donde se reunín
artistas, críticos, marchantes, coleccionistas,
etc. También formó parte del denominado
"Grup del Passeig de Gràcia", proveniente
de los artistas de la galería Comas. Todo ello
indica que siempre le ha preocupado la opinión
de los demás, y que le sirve a él también
para superarse artísticamente, y comprobar que
el arte, en este caso la pintura, se puede representar
de muchas maneras, todas ellas válidas, siempre
y cuando tengan la calidad y creatividad necesarias.
Han pasado ya más de tres décadas de
su primera exposición, y en todo este tiempo
ha realizado más de un centenar de exposiciones
entre individuales y colectivas alrededor de Catalunya,
como también del resto del Estado. Respecto al
extranjero su trabajo se ha podido ver en Sudáfrica,
Uruguay, Cuba, Malta, Estados Unidos, Andorra y Francia.
Ello indica que el público valora más
su obra, como también la crítica especializada.
Es preciso destacar que fue invitado a visitar países
como Uruguay (1980) y Cuba (1995), y junto con otros
cinco pintores realizó un cuadro de grandes dimensiones
para el Hotel Nacional de La Habana.
Durante la década de los 70 y 80 participa en
diferentes concursos de pintura, donde obtiene numerosos
premios, entre ellos destacan el XVIII Premio Internacional
Tossa de Pintura Rápida. Tossa de Mar (Girona),
1974 y el Premio "Francisco Salva" dentro
de los premios "Villa de Palamós" (Girona),
1982. También cabe mencionar que en el año
1994 el ayuntamiento de su pueblo natal, Maià
de Montcal, le nombró Hijo Ilustre de la localidad.
El año 1993 la editorial "La Gran Enciclopedia
Vasca", dentro de la colección de "Maestros
actuales de la pintura y escultura catalana", editó
un libro sobre su trayectoria artística, siendo
los autores Joan Carreras y Maria Elena Morató.
Su obra se encuentra en museos y fundaciones como por
ejemplo el Museo de la Diputación de Barcelona,
los museos gerundenses de Banyoles, Tossa de Mar y Palamós;
El Vendrell -Tarragona-, o fuera del país caso
del Museo Nacional de Bulgaria.
Para definir su trabajo actual, tal como se ha comentado
anteriormente, se podrí afirmar que se mueve
dentro de un impresionismo con tintes abstractos. Su
pintura transmite una vaporosidad especial, inmersa
en una atmósfera muy húmeda. Asimismo,
el gesto y la densidad de la paleta, además de
la intensidad cromática de las tonalidades neutras,
con atisbos de cromatismo para destacar alguna parte
de la composición, son otras de las características
que creemos esenciales en su obra. Respecto a la luz,
se aprecia cada vez más el interés en
mostrar escenas donde la luminosidad prevalezca respecto
a la idea del claro-oscuro. La temática preponderante,
es evidente que es el paisaje, tanto urbano como rural.
Vistas de diferentes lugares de Normandia, París,
Cadaqués, Barcelona, Venecia, Ámsterdam
o El Empordà, son habituales en los óleos
y las acuarelas, dos de las técnicas más
empleadas por el artista. |