|
M.
SÁNCHEZ CAMARGO
"Si la crítica, o mejor
dicho, aplicándonos este caso, el simple apuntamiento
exige veracidad, tendríamos que asegurar que la obra
de Cruz Herrera, su obra admirada y elogiada, se halla lejos
de nuestra sensibilidad; pero como una opinión propia
no es casi nunca una opinión exacta, tenemos que
añadir que los cuadros de Cruz Herrera están
hechos por un pintor que "sabe pintar" y que centra
su sabiduría en la presentación de muy bellos
modelos femeninos, en pintorescos personajes marroquíes
y en demostrar que un pincel puede producir rostros con
psicologías, y también aquello susceptible
de volver a reproducirse en el lienzo. Telas, carnaciones,
cobres, frutas y otras distintas valoraciones, adquieren
su mayor brillantez y fidelidad, en estos lienzos de un
pintor que tiene bien ganado el sillón académico,
que supera obras de maestros conocidos y que está
acostumbrado al homenaje y a la admiración.
Todo ello en un determinado orden pictórico que le
coloca en primer lugar en la escala de los merecimientos.
Pero entre la larga serie de obras expuestas, nosotros preferimos
unos pequeños paisajes que llevan un buen sello de
humildad que tan grato es apreciar y que se unen a la lista
grande de lienzos ante los cuales es justo consignar que
el visitante "se queda boquiabierto".
Cruz Herrera existe mejor en esa intimidad, donde la habilidad
se aprecia menos, pero donde queda un latido más
entrañable y más natural, más humano,
y ese acierto parcial es para nosotros más considerable
que los éxitos generales, que tan justamente le llevan
a ostentar medalla y diploma".
Diario "Pueblo" 17 diciembre
1955
CRITICOS>>
|