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EN
LA PRIMERA EXPOSICION DE PINTORES DE AFRICA
El pensamiento
de don Miguel de Unamuno de que "había que africanizar
Europa y españolizar África" iba a encontrar
eco en el aspecto pictórico, por parte del Gobierno español
a finales de la década de los años cuarenta. Así
en el Boletín Oficial del Estado de 9 de septiembre de
1949 apareció publicada la convocatoría de una
exposición anual de Pintura sobre temas africanos. Añadía
el B.O.E. que "para premiar la obra más valiosa
se crea la Medalla de Pintores de África, cuya concesión
se acompañará de una cantidad en metálico
de 20.000 pesetas. El segundo premio consistirá en una
recompensa de 10.000 pesetas. Se otorgarán accésit
a las obras que, aun teniendo méritos destacados, no
hayan sido premiadas".
Para José
Cruz Herrera la temática del certamen le viene como anillo
al dedo. Puede afirmarse que el "motivo" se encuentra
entre sus temas preferidos. De sus múltiples y variadas
obras de asuntos africanos, el pintor escoge cuidadosamente
cuatro lienzos: "Músicos árabes", "Judíos",
"Esclavo moro" y 'fiesta mora", grandiosa composición
de ocho figuras. Compiten veinticuatro pintores, entre ellos
algunos nombres de acreditado prestigio, pero la maestría
de Cruz Herrera es ya innegable a estas alturas de su carrera
artística. El jurado compuesto por Álvarez Sotomayor,
Julio Moisés, el Marqués de Lozoya, Rafael Pellicer
y José Francés, acuerdan otorgar la Primera Medalla
de Pintores de África a la obra "Esclavo moro"
del pintor linense. Los dos segundos premios fueron para Francisco
Núñez Losada por "Rápidos" (Río
Benito), y a Carlos Tauler por su cuadro titulado "Niña
de Sidi-Ifni". Se acuerda conceder seis accésit
honoríficos.
Este galardón
fue para Cruz Herrera el espaldarazo definitivo y el reconocimiento
unánime, por parte de la crítica especializada,
a su dilatada labor pictórica en torno a Marruecos.
Obras presentadas en esta primera
Exposición:
En los siguientes Certámenes
de Pintores de Africa, Cruz Herrera, en alguna que otra ocasión,
será invitado de honor para colgar sus obras. Por otra
parte, junto a José Francés, José Díaz
Villegas, Julio Moisés y Francisco Nuñez Losada
formará parte del jurado de la II Exposición celebrada-marzo
de 1951- en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. En esta
II Exposición , el pintor linense expuso "un delicioso
retrato". Según un suelto de diario "Pueblo",
"Cruz Herrera ha demostrado todos los días, y ahora
una vez más, al presentar fuera de catálogo, para
servir, con su conocimiento del arte y del tema, de magistral
ejemplo.
Así Cruz
Herrera concurriría como invitado en la III Exposición
en abril de 1952, en la IV Exposición en marzo de 1953,
en la V Exposición en abril de 1954, ésta en el
Palacio de la Virreina de Barcelona, en la VIII Exposición,
en marzo de 1957, donde también su hija Amparo Cruz Herrera
con tres deliciosos paisajes; en ellos, los contornos son temblorosos,
cálidos, reverberan bajo el sol o se esconden en la penumbra.
Son tres delicados apuntes de encontradas claridades.
Puede afirmarse,
a modo de resumen, que la pequeña historia - fructífera
en el sentido artístico - de las Exposiciones de Pintores
de Africa va estrechamente vinculada a la vida pictórica
del maestro gaditano.
Muetra de algunas obras expuestas
en estos certámenes:
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| ESCLAVO
MORO |
LA
MORA DE VERDE |
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