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Yo he vendido
a moros notables algunos cuadros de importancia y todas las exposiciones
se ven muy animadas y concurridas.
No
se puede hablar de la pintura española en Marruecos sin
rendirle un gran homenaje de admiración al genial Fortuny.
Cuando se conoce y se ha pintado África, es como se puede
apreciar el acierto de este gran pintor, en su obra enorme de
dibujos, estudios, apuntes, bocetos, acuarelas, aguafuertes y
óleos, tales como "La Odalisca", escenas de costumbres,
interiores marroquíes, "Árabe velando el cadáver
de un amigo", "La batalla de Tetuán", aquellos
magníficos cuadros: "Corriendo la pólvora",
"Afiladores marroquíes", "La luz de Oriente",
en los cuadros de sol de Fortimy fue el amanecer de toda la pintura
impresionista.
Muchos
fueron los grandes pintores franceses y de toda Europa que pintaron
esa luz de Marruecos, pero ninguno llegó a captarla con
la fuerza y el realismo del pintor de Reus.
Yo
he contemplado a Sorolla extasiado, admirando una pequeña
acuarela de Fortuny en el Museo del Prado en la sala Errazu, y
he pensado que era él quien había de continuar esa
pintura luminosa impresionista de Fortuny, a quien siguió
en algunos cuadros de Marruecos que sirvieron para ilustraciones
de algunas obras de Zorrilla y otros escritores, obras verdaderamente
maravillosas.
Estos
pintores, sí que puede decirse que han heredado la pintura
de Velázquez, que fue el primer impresionista del mundo.
Ya lo apuntó en sus pequeños cuadros ai aire libre
de la Villa de Médicis, lo que habría luego de ser
el impresionismo francés e inglés.
Pero
entonces no se despreciaba la técnica y el oficio. No se
disfrazaban los pintores con el torpe ropaje de la ingenuidad
y la inocencia para parecer más geniales, según
la moda nueva. Hay pinceladas de Sorolla que son un resumen de
lo que debe ser la obra maestra.
Efectivamente, el pintor tiene que decir cosas, pero decirlas
bien, en un lenguaje claro y fácil, no tartamudeando como
niños gangosos.
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AÑOS DE PINTURA EN MARRUECOS >>
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